Establecer el top 5 de las posturas sexuales más usadas no es una tarea sencilla. En todo caso, entre los expertos hay una especie de consenso a la hora de señalar que las parejas, más o menos estables, se mueven en un rango de 2 a 5 posiciones.

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Natalia Domínguez es psicóloga y sexóloga de la Asociación Española de Psicología Clínica Conductivo Conductual (AEPCCC) opina que “Somos como animales de costumbres” al referirse a las posiciones sexuales usuales. Y agrega que este es el “repertorio” más común:

  1. El Misionero: El hombre está encima, por lo que la mujer prácticamente no tiene movilidad, ni mucho margen de maniobras. La clave está en que ella se deje llevar al máximo y se olvide del control para disfrutar. Por momentos el hombre puede estimularle el clítoris con la mano.
  2. El Perrito: A el hombre le gusta mucho y le parece muy excitante, pues ejerce todo su poder. Ella disfrutara más, cuanto más inclinada este. Algunas mujeres usan la almohada colocada en el estómago o incluso entre las piernas para estimularse con el roce continuo de la relación.
  3. Cara a Cara: Es la postura en la que la mujer goza de mayor libertad y marca totalmente el ritmo. Cuando baja, con la penetración, puede apretar su vagina, generando cierta fuerza, y soltar progresivamente cuando sube para que el sienta la fuerza de la vagina a lo largo de todo el pene.
  4. La Cucharita: Suelen usarse 2 versiones, en función de quien controle la relación sexual. La penetración vaginal por detrás suele ser muy profunda, pero si quieres buscar el máximo placer, la mujer puede inclinarse, lo más que pueda hacia adelante.
  5. Sometido: El hombre debe estar tumbado boca arriba y ella se sienta de espaldas a él. El control de la relación recae totalmente sobre la mujer, quien además, queda libre para estimularse el clítoris e incluso los testículos del hombre.

El cambio de posturas en las relaciones sexuales como una vía de exploración propia y de la pareja, ser plantea, en este sentido, como una necesidad de innovación y de redescubrimiento. En definitiva: de disfrute.

“En definitiva, el sexo se rige por un estímulo, y si siempre se presenta de la misma manera, terminara por no generar respuesta” concluya la sexóloga y además bromea: “No es una cuestión de ser acróbata ni contorsionista, sino verlo como un enriquecimiento para la pareja”

Archivado en: parejas, Relaciones, sexo, Sexualidad



Autor del articulo original es sexlecciones

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