En todas las experiencias eróticas cumple un papel muy importante el momento de quitarse la ropa. Los hombres y mujeres sensibles y conocedores del arte sensual aprenden a incorporar esta etapa como uno de los avances preliminares de una buena relación sexual.

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Aunque previamente se hayan intercambiado besos y caricias que impliquen un “desnudo parcial”, se anhela y se desea de una forma muy intensa disfrutar del cuerpo desnudo del amante, sin embargo es muy incitante hacerlo de una manera muy lenta y provocativa, como si se tratara de un ritual. A veces, el permanece como espectador, a veces ella; o también puede ayudar al otro a desprenderse de su ropa y de esta forma cooperar a crear un ambiente de intimidad compartida.

A veces ocurre que, uno de ellos quiere hacer de su desnudez un desafío, pues muchísimas veces el morbo se desata cuando se produce un inquietante y estimulante jueguito del “escondite”, en el que uno busca y el otro oculta para aumentar el deseo. La mejor guía, en estos casos es la intuición, pues es la que dicta que se comienza a rozar suavemente, aun con la ropa puesta, aquellos sitios eróticos que permanecen ocultos o que están semi – desnudos.

El disfrute sexual no debe conocer límites, pues son los amantes con su carga erótica los que pueden llevarlo cada vez más y más lejos. Acariciar de un amanera mórbida solo con las yemas de los dedos provoca intensos escalofríos de placer. De igual manera, toda la piel se eriza con sensaciones singulares, al ser rozada – porque las texturas de las diferentes partes del cuerpo son diferentes – con otras partes del cuerpo que no sean las manos.

El cabello, la barbilla, la frente o los pechos recorriendo el cuerpo de él, las plantas de los pies actuando como si fueran las palmas de las manos, el pubis o el pene frotando el pecho o la espalda, generan fuertes sensaciones sensuales, al ir modificando el tacto y el ritmo con el que se va acariciando. Debemos recordar en todo momento que, aunque ciertas zonas son especialmente erógenas, es todo el cuerpo el que esta recorrido por la corriente sensual, para poder despertar sensaciones inéditas y novedosas.

Los pies son unas de las zonas del cuerpo que más se olvidan, a pesar de que muchos hombres y mujeres consideran muy erótico que se los besen y justo por esta razón puede ser muy importante tomarlos en cuenta en el momento que estas en plena relación sexual.

 



Autor del articulo original es sexlecciones

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